jueves, 23 de septiembre de 2010

INFRAESTRUCTURA Y DESARROLLO ECONÓMICO. ¿PORQUÉ INVERTIR EN INFRAESTRUCTURA?

INTENCION DEL DOCUMENTO

El presente documento tiene como objetivo principal brindar un aporte a la discusión sobre el tema, tanto para el sector público como para el sector privado. Se intenta crear una toma de conciencia sobre la importancia que tiene la infraestructura de transporte en el desarrollo económico y en la integración territorial de nuestro país, y sobre la necesidad imperiosa de formular e implementar un "Plan Estratégico Nacional de Transporte e Infraestructura". El presente documento ha sido elaborado por la Comisión de Infraestructura de Obras Públicas, del Foro de la Cadena Agroindustrial Argentina, coordinado por la Bolsa de Comercio de Rosario .

INFRAESTRUCTURA Y DESARROLLO ECONÓMICO. ¿PORQUÉ INVERTIR EN INFRAESTRUCTURA?

Las inversiones en infraestructura gravitan sobre el desarrollo económico y social de las regiones donde se llevan a cabo, mejorando, particularmente, la productividad, la estructura de costos de las empresas y el bienestar de la población. Sus efectos, complejos de cuantificar, se manifiestan también en los comportamientos demográficos, en el mercado de trabajo y en diversos aspectos de la vida social. La inversión en infraestructura es una condición necesaria, aunque no suficiente, para el crecimiento. El mayor o menor efecto de estas inversiones estará dado por su complemento con otros factores: capital humano, recursos naturales, tecnología disponible y también por la oportunidad en que se adicionen a la capacidad instalada, al diseño, a su ubicación, y al desequilibrio existente entre la oferta y la demanda de servicios. Invertir en infraestructura es de vital importancia por las siguientes razones:

a) Porque permite hacer más eficiente el flujo de mercaderías. Así como las inversiones en capital físico y capital humano aumentan, a nivel microeconómico, la productividad de las empresas, un incremento en el stock de infraestructura resulta una forma de estimular y fortalecer la productividad de esos factores. Por caso, el mejoramiento de la infraestructura de transporte, debido a la menor cantidad de horas-hombre requeridas, al incremento en las distancias recorridas por unidad de tiempo, y al menor gasto de reparación y aseguramiento de los vehículos permite reducir el costo de los fletes de los bienes e insumos. La provisión de un eficiente sistema de transporte también facilita importantes reducciones en los inventarios, mediante la aplicación de métodos just in time, el acceso a nuevos mercados y, en un mediano plazo, el aprovechamiento de las economías de escala.

b) Porque hace más competitivas las exportaciones del país. La cantidad y calidad de los servicios de infraestructura influyen de manera relevante en la capacidad de un país para competir en la esfera del comercio internacional, incluso en aquellos mercados de productos tradicionales básicos y de ventajas comparativas estáticas. El proceso de globalización económica está interrelacionado, de hecho, con las mejoras alcanzadas en las tecnologías de almacenamiento, transporte y comunicaciones, las que a su vez permiten reaccionar con mayor flexibilidad a los cambios imprevistos en la demanda y en los precios. Toda reducción que se logre en los costos y tiempos de transportes de los bienes exportados por el país, harán que estos sean más competitivos en los mercados internacionales. Estudios realizados por expertos del JBIC (Banco de Japón para la Cooperación Internacional) plantean que el costo del transporte de cargas en el MERCOSUR supera, en numerosas oportunidades, a los costos de flete marítimo desde Buenos Aires a Tokio. El documento sostiene que el mejoramiento de la infraestructura de transporte y logística permitiría reducir los costos de exportación hasta un 70%.

c) Porque permite aumentar la producción de bienes transables. Las zonas predominantemente agrícolas de los países en desarrollo usufructúan en mayor medida el impulso en la infraestructura, con importantes efectos en términos de aumento del ingreso y cambios en los patrones de especialización y relocalización de actividades productivas. Estimaciones de funciones de producción agrícolas en 47 países permitieron inferir que las ganancias de productividad se encuentran fuertemente asociadas a la disponibilidad de infraestructura, y que tales mejoras no necesariamente están determinadas por la dotación de factores existentes en una región, sino precisamente por la utilización de los recursos que ofrece la infraestructura física existente. Un sistema de transporte racional y eficiente afianzaría el desarrollo de producciones en zonas del país hoy consideradas marginales por estar alejadas de los centros de consumo, de procesamiento y/o de producción.

d) Porque permite la descentralización y la producción en origen. Las inversiones en infraestructura pueden transformar el perfil productivo de un área considerada. En una región relativamente autárquica en términos económicos, por ejemplo, el desarrollo de la infraestructura de transporte induce a la especialización en aquellas actividades productivas locales de mayor eficiencia relativa, constituyéndose en un factor explicativo de las ganancias de productividad y de los incrementos en los ingresos per- cápita. Estudios de inversores extranjeros en diversos países subrayan que la calidad de la infraestructura constituye un factor importante para decidir los emplazamientos de nuevos negocios. Por ejemplo, una investigación sobre Canadá permitió establecer que, durante los últimos cuarenta años, la existencia de infraestructura de transporte fue ponderada en tercer lugar en una lista de trece factores relevantes (fuentes de materias primas, disponibilidad de mano de obra, incentivos promocionales, proximidad de los mercados, etc.) que gravitan en la localización de inversiones productivas. En cuanto a la localización, los efectos de redistribución de las actividades económicas pueden ser incluso más importantes que las ganancias netas en términos de crecimiento y originar demandas por infraestructura que acentúen los desequilibrios regionales. De este modo, se plantea una suerte de competencia entre la infraestructura como instrumento de crecimiento y aquellos casos donde puede ser más eficiente como incentivo para relocalizar factores y población, de modo de morigerar los propios desequilibrios intrarregionales. Todo ello permite que se generen las condiciones básicas para que las personas se arraigen en sus lugares de origen y así evitar los movimientos migratorios hacia las grandes ciudades.

e)Porque afianza el desarrollo y el crecimiento sustentable del país. La infraestructura es un componente importante para el crecimiento económico, pues no sólo provee servicios directos, sino que también posibilita el desarrollo de otras actividades, disminuye costos de producción, aumenta la productividad de los insumos, permite el acceso a nuevos mercados y mejora la calidad de vida. En este sentido las externalidades o efectos indirectos de la infraestructura eficientemente suministrada, y para la cual existe una demanda, generan un mayor nivel de inversión privada y, a su vez, un mayor nivel de producto. Ciertamente estos efectos dependen, además, del nivel previo del stock de capital de infraestructura como de la calidad del servicio que suministra. En el largo plazo, el impacto final de un mayor stock de capital en infraestructura se ve reflejado en un aumento en el nivel de producto, así como también se puede incrementar la tasa de crecimiento económico, reducir la pobreza y mejorar la sustentabilidad ambiental. En la experiencia internacional, la inversión en infraestructura exhibe elevadas tasas de rentabilidad derivadas de su efecto positivo en el crecimiento. Este efecto refleja la ampliación del stock de capital re-productivo de la economía y las externalidades económicas de la inversión. Estas inversiones son complementarias del capital físico y humano, y suelen presentar rendimientos decrecientes significativos cuando se emprenden aisladamente. La experiencia argentina está en línea con estos resultados. Bajo hipótesis usadas comúnmente en la literatura internacional, un aumento de la inversión en obra pública en un 3% del stock de capital existente determina un aumento permanente en el producto del orden del 1.7 al 2.7%. Además, parte del repago de las obras se genera por vía de la propia inversión, alcanzando la recaudación incremental entre un 22% y un 40% del gasto adicional. La infraestructura tiene efectos estructurantes sobre el territorio y sus regiones al atraer nuevas localizaciones de empresas industriales y de servicios, mejorar la competitividad de las ya existentes, impulsar el crecimiento y generar empleo. Pero también puede producir efectos desestructurantes si no existe una planificación adecuada. Las nuevas técnicas aplicadas a la construcción de autopistas o trenes de alta velocidad pueden producir, y en sí lo producen, un acercamiento de metrópolis y regiones de mayor demanda, pero simultáneamente pueden polarizar el espacio por un lado y vaciarlo por el otro.
Lo importante es que las modernas infraestructuras estén conectadas a redes jerárquicas que den accesibilidad y conectividad a todo el sistema de asentamientos. Esto se denomina "ensamble de redes", que evita la discriminación espacial. Por el contrario, otro fenómeno derivado es el denominado "efecto túnel", cuando se relacionan puntos alejados pero sin articular los espacios intermedios, situados entre esos nodos. Para evitar este tipo de efectos adversos en el desarrollo de infraestructuras se requiere una adecuada planificación de carreteras y vías férreas secundarias o de carácter local que, con gran flexibilidad, queden "enganchadas" a las redes troncales o transnacionales. En el diseño de la red de transporte es importante traer a consideración una cita de Ricardo Méndez ,el cual sostiene:"…En esas grandes ciudades que tienden a concentrar las funciones y empresas que operan en la economía global, junto a las actividades de mayor rango y los empleos más cualificados, cobra una creciente importancia la construcción de plataformas logísticas, centros integrados de transporte y almacenamiento junto a intercambiadores de transporte capaces de asegurar una buena conexión entre los medios de gran velocidad, pensados para trayectos largos, y aquellos otros de ámbito regional o metropolitano que pueden difundir la mejora de la accesibilidad en el espacio circundante."Un adecuado plan de infraestructura debe tener como objetivo el establecimiento de las condiciones básicas imprescindibles para que en la totalidad de nuestro territorio puedan darse las condiciones de desarrollo integral y sostenible y la igualación de oportunidades entre las distintas regiones. Un plan de esta naturaleza es un instrumento de política de Estado, al constituirse en un medio para que las infraestructuras de transporte contribuyan a elevar el umbral de potencial de desarrollo de todas las regiones del país. Estos planes deben considerar la infraestructura con relación a la actividad económica, por supuesto, pero también en su vinculación a la estrategia territorial, favoreciendo la equidad, la igualdad de oportunidades y la protección medioambiental. Además, para pensar conjuntamente territorio, regiones e infraestructuras se hace necesario pensar los nuevos escenarios regionales y territoriales, producto de la dinámica espacial de la economía contemporánea, donde el proceso de apertura e integración regional desempeña un rol fundamental. De esta visión podrán surgir las nuevas necesidades de dotación de infraestructura, pues la existente responde a un modelo de país y a una organización del territorio que está siendo superada por otra, cuyas tendencias ya se pueden vislumbrar. Es por ello que los planes, programas y proyectos de infraestructura de transporte deben acompañar y fortalecer estas nuevas tendencias, mostrando coherencia y convirtiéndose en herramientas útiles al desarrollo regional.

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